Velasco

Velasco

Apellido castellano cuyo origen hay que buscarlo en la montaña de Cantabria. Del tronco principal, no hay, que nosotros sepamos, excesivas noticias. Parece ser que ya en tiempos de la Reconquista, en sus primeros tiempos ya existía este apellido e incluso se cree que hubo algún caballero llamado Velasco que acompañó a don Pelayo en su refugio de las montañas asturianas, lugar de donde partió el inicio de la reconquista cristiana de la España dominada por los musulmanes. Pero nada en concreto puede afirmarse a este respecto ya que se carece de los datos fidedignos que avalen esta versión.

Se trata de un rancio linaje, como lo avalan los siguientes hechos: En el año 1.430, el rey don Juan II concedió el Condado de Haro a don Pedro Fernández de Velasco. El segundo Conde de Haro fue don Bernardino Fernández de Haro, que alcanzó la dignidad de Condestable de Castilla, así como el Ducado de Frías en el año 1.492. Otro Caballero del mismo nombre y apellidos que el anterior, don Bernardino Fernández de Velasco fue creado Conde de Salazar en el año 1.608. En 1.684, se creo el Marquesado de Pico de Velasco de Agustina que recayó en la persona de don Luis Vicente de Velasco. En el año 1.692, otro caballero de este apellido, don Jerónimo de Velasco y Castañeda fue creado Marqués de Villablanca. En 1.727, una dama, doña Antonia de Velasco alcanzó la dignidad de Marquesa de Perales del Río. En 1.763, a don Iñigo de Velasco, se le concedió el Marquesado de Velasco. Y no acaban aquí los títulos que lleva este ilustre linaje ya que en 1.782, se creó la Baronía de Velasco en la persona de don José María de Velasco y Montoya. En 1.786 un nuevo título aumentó los que ya poseía este linaje, en este caso, el Marquesado de Rioxabo que alcanzó don Manuel de Velasco y finalmente, en 1.890, otra dama de ilustre alcurnia, doña María Velasco y Palacios fue creada Marquesa de Villarreal de Álava. Todo lo anterior justifica plenamente la nobleza e hidalguía del linaje Velasco.

ARMAS:

Escudo jaquelado de quince piezas, ocho de oro y siete de veros.

Velasco

Apellido castellano cuyo origen hay que buscarlo en la montaña de Cantabria. Del tronco principal, no hay, que nosotros sepamos, excesivas noticias. Parece ser que ya en tiempos de la Reconquista, en sus primeros tiempos ya existía este apellido e incluso se cree que hubo algún caballero llamado Velasco que acompañó a don Pelayo en su refugio de las montañas asturianas, lugar de donde partió el inicio de la reconquista cristiana de la España dominada por los musulmanes. Pero nada en concreto puede afirmarse a este respecto ya que se carece de los datos fidedignos que avalen esta versión.

Se trata de un rancio linaje, como lo avalan los siguientes hechos: En el año 1.430, el rey don Juan II concedió el Condado de Haro a don Pedro Fernández de Velasco. El segundo Conde de Haro fue don Bernardino Fernández de Haro, que alcanzó la dignidad de Condestable de Castilla, así como el Ducado de Frías en el año 1.492. Otro Caballero del mismo nombre y apellidos que el anterior, don Bernardino Fernández de Velasco fue creado Conde de Salazar en el año 1.608. En 1.684, se creo el Marquesado de Pico de Velasco de Agustina que recayó en la persona de don Luis Vicente de Velasco. En el año 1.692, otro caballero de este apellido, don Jerónimo de Velasco y Castañeda fue creado Marqués de Villablanca. En 1.727, una dama, doña Antonia de Velasco alcanzó la dignidad de Marquesa de Perales del Río. En 1.763, a don Iñigo de Velasco, se le concedió el Marquesado de Velasco. Y no acaban aquí los títulos que lleva este ilustre linaje ya que en 1.782, se creó la Baronía de Velasco en la persona de don José María de Velasco y Montoya. En 1.786 un nuevo título aumentó los que ya poseía este linaje, en este caso, el Marquesado de Rioxabo que alcanzó don Manuel de Velasco y finalmente, en 1.890, otra dama de ilustre alcurnia, doña María Velasco y Palacios fue creada Marquesa de Villarreal de Álava. Todo lo anterior justifica plenamente la nobleza e hidalguía del linaje Velasco.

ARMAS:

Escudo jaquelado de quince piezas, ocho de oro y siete de veros.