Press ESC to close

Lozano

La estirpe de la Casa Lozano

Su origen, historia y hechos En realidad, este apellido pertenece al noble linaje de los Espinosa, cuyas armas constan de cuatro cuarteles que corresponden a los cuatro apellidos: Espinosa, Cutillas, Quintana y Lozano. Más siendo este último el linaje que nos interesa, a él dedicaremos nuestro espacio, sin perjuicio de que, en trabajos sucesivos, nos ocupemos de los otros tres apellidos constitutivos de la Baronía del solar de Espinosa.

Lozano es linaje muy antiguo que viene desde los tiempos del Cid Campeador y se reconoce como su fundador a Bugo Lozano, de quien fue descendiente don Raimundo Lozano, natural de Segovia, secretario del rey don Fernando «el Santo», miembro de su Real Consejo y su confesor, que acabó siendo arzobispo de Sevilla, cuando esta ciudad fue tomada a los moros en el año 1.248.

Hemos hablado de Rodrigo Díaz de Vivar, el célebre «Cid Campeador», al indicar que el apellido Lozano ya se conocía en su época. Ciertamente, puesto que el Conde Lozano, señor del castillo de Gormaz, fue el padre de doña Ximena, la esposa del Campeador. Habrá que advertir que el nombre verdadero de este personaje era el de don Gómez de Gormaz, gran privado que fue del rey Fernando I y que continuó siéndolo del hijo de aquél monarca, don Sancho II.

Ahora bien, el conde don Gómez, aun de edad algo avanzada, continuaba siendo tan bravo como lo fue en su juventud, se mostraba en él tal fuerza y vigor, que nadie le conocía por otro nombre que por «Lozano» y así lo que comenzó en apodo, finalizó en apellido.

Se trata, pues, de apellido castellano, concretamente ubicado en Burgos. Pero, partiendo de su solar castellano, este linaje se fue extendiendo por numeroso puntos de la Península, en especial, en Aragón, Murcia, Andalucía, la Mancha y Extremadura. Los de este linaje correspondiente a la rama de Vizcaya, muy pronto pasaron a Navarra y Asturias.

De siempre, los caballeros de este linaje acompañaron a sus reyes en cuantas empresas bélicas fueron emprendidas por ellos y así entre los ricos hombres que iban con el rey don Pedro, de Aragón, en la batalla contra Carlos, rey de Sicilia, hay constancia de que se distinguió notablemente en dicha lid, un caballero apellidado Lozano, hasta el punto que el rey, agradecido a sus servicios, le hizo merced de numerosos privilegios.

Pedro Lozano fue otro ricohombre que acompañó al infante de Aragón cuando en el año 1.265, este fue a la frontera del Marquesado de Villena. Martín Lozano asistió a las Cortes de 1.414 y así consta en los registros y en la sentencia dictada por la Real Audiencia del Reino de Aragón, fechada el 28 de mayo de 1.566 en favor de don Miguel de Lozano, vecino de Luna.

En los que se refiere a los Lozano procedentes de la casa de Aragón, se distinguieron en la conquista de Murcia y después en la de Jumilla. Uno de ellos, don Gaspar Lozano encontró heroica muerte en el campo de batalla. Otro, don Pedro Lozano se estableció en dicha región, fundando casa solar de la que tuvo numerosa descendencia. De esta casa procedieron don Esteban Lozano y don Martín Lozano, que fueron capitanes de los Ejércitos Reales, así como fray Juan Lozano que se dedicó a la carrera eclesiástica y llegó a ser Obispo de Mazara y posteriormente arzobispo de Palermo. Y por ausencia del virrey de Sicilia, que era el Marqués de Villafranca marchó a contrarrestar al Duque de Vivona y lo hizo con tanto celo y acierto que se le hizo llegar una Real Cédula por la que el rey le daba las gracias, con fecha 20 de julio de 1.676.

Por su parte, un hermano del anterior, don Martín Lozano, eligió la carrera de las armas, distinguiéndose por su valor y arrojo comprobado en cuantos combates intervino en las campañas de Portugal, Aragón, Cataluña y en el Ejército de Italia, muriendo cuando era gobernador del castillo de Catania.

En Sicilia, otro Lozano también llevó a cabo gloriosos hechos de armas: se trató de don Fernando Lozano y Avellán, que fue capitán del Tercio de Infantería de Sevilla.

Don Fernando Lozano Gaytán fue caballero de la Orden de Calatrava y Coronel de Dragones, Oficial de la Secretaría del Despacho de la Guerra, en el Consejo del Rey.

De la rama castellana conviene citar a Cristóbal Lozano, que, al contrario que los anteriores, no fue hombre de armas, sino de pluma. Nacido en el año 1.609 estudió en Alcalá de Henares, donde estuvo enamorado de cierta dama de la que únicamente se conoce el nombre, doña Serafina y en recuerdo de aquellos amores escribió su obra «Las Serafinas». Más tarde, se ordenó sacerdote y fue párroco de la Iglesia de San Salvador de Lagartera, en Toledo, desempeñando más tarde varios cargos eclesiásticos. Viajó mucho y entre sus amistades se contaron Calderón y Pérez de Montalbán. Dejó una estimable producción literaria, sobre todo del género histórico, entre las que pueden citarse a «David perseguida» extensísima novela dividida en tres partes: «Las persecuciones de Lucinda», «Soledades de la vida» y «Desengaños del Mundo», que llegaron a editarse hasta catorce veces y fueron las que dieron gran renombre a este autor. Baste con decir que su personaje Lisandro, fue el que inspiró al poeta Espronceda para escribir su obra «El estudiante de Salamanca», cultivó también la poesía. Como su obra más conseguida se cita a «Los Reyes Nuevos de Toledo», una conjunción de descripciones de Toledo, biografías de los monarcas enterrados en la Capilla de los Reyes Nuevos y varias leyendas toledanas que influyeron poderosamente en la generación romántica, especialmente en el poeta Zorilla.

De las ramas de este apellido que pasaron a América, deben citarse, entre otros, a Abigaiel Lozano, Buen poeta venezolano, a Juan Lozano, escritor colombiano, y como políticos destacados americanos, a Jorge Tadeo Lozano, que fue un patriota colombiano enfrentado a la Corona española, apóstol de la independencia colombiana y que, al caer en poder de las tropas realistas, fue ejecutado en 1.816, a Julio Lozano Díaz, un político hondureño que llegó a ocupar la jefatura del Estado que gobernó dictatorialmente hasta que fue derrocado y en fin, el apellido cuenta con numerosos personajes americanos cuya lista sería demasiado extensa para consignarla aquí.

Como armas lleva el escudo de Espinosa que abarca, como dijimos al comienzo los cuatro linajes de: Espinosa, Cutillas, Quintana y Lozano. Entendemos que aquel que debemos consignar es el escudo correspondiente a Lozano, que es el que figura como 4º cuartel en el general de los Espinosa; por tanto, a Lozano corresponde: de azur; un brazo armado, de plata, manteniendo una espada en la mano y debajo de este brazo tres puntas de lanza, también de plata.