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López

La estirpe de la Casa López

Su origen, historia y hechos

Apellido patronímico, derivado del nombre propio López lo que motiva que raramente las numerosas ramas del mismo, tengan relación entre sí. Sobre su origen, son bastantes las versiones existentes, algunas francamente fantasiosas y a las que resulta difícil conceder verosimilitud.

Si nos atenemos al libro «Becerro de Castilla» que fue escrito por mandato del rey don Alfonso XI y de su hijo don Pedro I, aquel a quienes algunos llaman «el Cruel» y otros, acaso con mayor rigor histórico, » el Justiciero», para inscribir en él a los linajes nobles de Castilla, se indica que en tiempos de la dominación romana, llegó a la Península Ibérica una familia llamada de los Lupos, de origen patricio. De dicha familia procedió la reina Lupa, o Loba, residente en Galicia, en cuya región se originó la rama más antigua que después pasó a Andalucía.

Lo cierto y verdad es que este apellido, de origen gallego, si damos crédito a la anterior versión, se extendió rápidamente por la Península y ya se encuentran muchos caballeros ostentando el mismo durante la Edad Media. En la conquista de Sevilla, entre otros, pueden citarse a Pedro López y García López, acompañando al rey Fernando III, » el Santo». Y en Andalucía, Simón López recibió del rey Alfonso X, unas propiedades en el término de Alcalá de Guadaira, con lo que dio origen a una familia López andaluza.

En la batalla de las Navas de Tolosa, en el año 1. 212, fueron muchos los caballeros de este apellido que tomaron parte en la misma, a las Órdenes del rey Alfonso VIII de Castilla, Pedro II de Aragón y Sancho VII de Navarra. Que debieron portarse valientemente lo demuestra el hecho de que todos fueron colmados de mercedes y algunos agregaron a las armas de su escudo la cruz de San Andrés, en recuerdo de dicha efeméride.

Los caballeros López se hallaban también en la batalla del Salado y estuvieron presentes en la conquista de Lorca, Córdoba, Antequera y otras ciudades. Tanto guerrear en tierras andaluzas y su larga estancia en las mismas, fueron la causa de que este apellido se extendiera por aquella región de la Península.

En sus «Trovas», Mosén Jaime Febrer afirma que un caballero de apellido López estuvo en la conquista de Valencia con gentes de armas pagadas a su costa, distinguiéndose por su arrojo en la conquista de aquel reino, de tal forma que obtuvo como recompensa la villa de Chelva, donde se estableció y fundó casa de la que proceden la mayor parte de los López de Valencia Castellón y Alicante.

En lo que se refiere a los López de Aragón, Pedro de López y Quinto de Terrero, juró al Príncipe de España como caballero infanzón, en el año 1.646. Pero también en las familias de este apellido se desencadenaron luchas intestinas y así Pedro López y Guillén López, lucharon contra Iñigo y Sancho López, sus próximos parientes.

En la villa de Tramacastilla, Juan López de la Casa, hijodalgo en 1.582, ferviente católico, se enfrentó a los elementos luteranos hasta conseguir expulsarlos de la citada villa.

El apellido López se encuentra probado, en su nobleza, numerosas veces, tanto en España como en América, a través de las informaciones que realizaron para ingresar en las Órdenes Militares donde queda constancia de su limpieza de sangre.

En el año 1.688 don Antonio López de Tejada fue creado Marqués de Gellgos de Huebra; don Domingo López del Pozo, vecino del Perú, Marqués de Mozobamba del Pozo en 1.735; en 1.737, don Manuel López Pintado, Marqués de Torreblanca en 1.764, don Lorenzo López de Porras, Marqués de Villalópez, en 1790, don José Antonio López de Olivar, Conde la Roche, en 1790, don Fermín López Isunza Marqués de Valdegema; en 1.708, don Cayo José López Marqués de Encinares, en 1.815, don Diego López Morla, Conde de Vicreces y en i.878, don Antonio López y López, Marqués de Comillas, con Grandeza de España.

En lo que se refiere a la difusión del apellido López en América, hay que citar al caballero Jerónimo López, al que se considera como el tronco de muchos de los López de Méjico y que fue premiado por el emperador Carlos I con la Encomienda de Tacuba, nombrándole primer Regidor y después Secretario de la Gobernación otorgándole un escudo así organizado: cuartelado por una cruz llena de dos esmaltes: la mitad superior de gules y la mitad inferior de oro. 1º de azur, con la estrella del Norte de plata, 2º de gules y Jerónimo López, a caballo, armado de todas sus armas, con la espada desnuda en la mano y dos jefes indios muertos en tierra, 3º de plata, con un león rampante de gules coronado y 4º de azur, con un castillo de oro sobre ondas de agua azur y plata. Este caballero contrajo matrimonio con doña Ana Carrillo de Peralta, de la casa de los Marqueses de Falces, fundando tres mayorazgos en la capital mejicana con los apellidos unidos de López y Peralta, y su descendencia ostentó el título de Condes de San Bartolomé de Xala.

Pero el apellido López no sólo tuvo caballeros que pelearon en batallas contra los mahometanos, o enfrentados a los nativos del Nuevo Mundo, hubo muchos López que ingresaron en el Tribunal del Santo Oficio (Inquisición) en Méjico.

Acaso por la abundancia del apellido López y teniendo en cuenta que no todos fueron guerreros o inquisidores, ocurrió que durante los siglos XVI, XVII y XVIII se hicieron muchísimos expedientes de sangre a personas que ostentaban este apellido, y tal cosa sucedió en territorio mejicano.

Las armas del apellido López son: En campo de gules trece bezantes de oro.