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Amaya

Amaya

Se trata de un apellido castellano, exactamente burgalés. A ocho leguas de Burgos y cuatro de Aguilar de Campoo y tres de Villadiego, hubo en la antigüedad una ciudad muy importante -según información del genealogista Ocariz- que se llamó sucesivamente Patricia, Aregia o Varegia y finalmente Amaya. Y, en efecto se dice que Amaya fue fundada por Tubal, nieto de Noé, unos 1.800 años después de la creación del mundo, unos 1.450 antes de la fundación de Roma. Y también se dice que los romanos la llamaron Amaya en memoria de la diosa Maya, hija del rey Atlante. Y en ponderación con la antigüedad de Amaya, se leen estos versos: «Harto era Castilla pequeno rincón.Cuando Amaya cabeza Itera mojón». En lo que a nosotros respecta nos parece fantástico designar como fundador de una ciudad española, sea la que sea, a ningún nieto del patriarca Noé. Lo reseñamos como dato curioso, pero nada más. Que su fundación se deba a los romanos y que le pusieran por nombre Amaya en recuerdo de una diosa, parece muchísimo más probable.

Con las continuas invasiones, guerras y quebrantos que sufrió la Península Ibérica, desapareció esta ciudad, pero legó su nombre al territorio donde floreció, el cual se llamó «tierra de Amaya» y dos pueblos ostentaron su nombre, Cañozal de Amaya y San Felices de Amaya. Este nombre fue asimismo tomado por los señores de la villa de Amaya, de los cuales se dice que fue tronco don Trastamiro y don Ermigio, hijos de don Alboazar Ramírez y nietos del rey de León, don Ramiro II. Este apellido lo llevó también, y se desconocen los motivos que pudieron existir para ello, el infante don Nuño Alvarez de Amaya, hijo del rey de León, don Alfonso V. Entre sus descendientes se cuenta a don Juan López de Amaya, Comendador de Alarcón, en la Orden de Santiago, que se distinguió en la batalla de las Navas, en el año 1.412. En Navarra floreció el apellido Maya y aunque parece distinto al linaje Amaya, ocurre que trae las mismas armas.

ARMAS:

Escudo partido: el 1º, jaquelado, con nueve piezas de plata y nueve de sable, el 2º, de plata y dos lobos de sable. Bordura del 2º de gules con dieciocho aspas de oro.